Una app para entrenadores de baloncesto base tiene que lidiar con el recurso más escaso de todos: el pabellón. Los horarios los asigna el ayuntamiento o el colegio, muchas veces en franjas de hora y media, compartidos con el voleibol y con otros clubes, y cambian cuando hay una reunión o un evento. En el minibasket, de benjamín a alevín, el juego es el medio para aprender; de infantil en adelante llegan las ligas, las actas y los partidos fuera.
Ugo es un asistente en WhatsApp que usa tu calendario, el correo y las hojas del club. Le preguntas a qué hora se juega el domingo y en qué pabellón, y te calcula también la quedada. Le dictas las convocatorias del infantil y se las envía a cada padre desde tu WhatsApp Business, una a una, tras tu confirmación. Al acabar el entrenamiento basta un audio para actualizar la asistencia.
En el minibasket, los encuentros, las concentraciones y los torneos forman parte del camino: Ugo te ayuda a no perder las invitaciones en el correo y a organizar quién lleva a los niños. Cuando crecen y llegan las ligas de infantil y cadete, te echa una mano con asistencia, minutos y desplazamientos. El espíritu sigue siendo el de siempre: que jueguen todos, enseñar los fundamentos y pasarlo bien juntos en el pabellón.